WannaCry Ransomware Attack

¿Puede el virus WannaCry infectar mi computadora?

16 de mayo de 2017

La respuesta corta a la pregunta del título es: NO.

Pero hay una respuesta más larga:

Siempre hay que tener actualizados nuestros dispositivos (computadoras, tablets, teléfonos), protegidos contra infecciones, contar con un backup, y hacer ver el equipo por un profesional con cierta frecuencia.

Traducción: Siempre mantener actualizado Windows, siempre actualizar a la última versión disponible de Android, siempre tener instalado un buen antivirus, hacer backup, y como máximo cada 6 meses, no estaría mal recibir la visita de un técnico calificado que revise tu computadora y te pueda dar consejos de seguridad.

 

Para quienes están interesados en conocer más detalles, cito y retoco un texto que leí hoy, que tiene información que considero importante transmitir.

 

El virus WannaCry está detrás de uno de los ciberataques más extendidos de la historia, porque afectó a más de 170 países y tomó a muchas grandes empresas por sorpresa. Irónicamente, todo esto podría haberse evitado si sus computadoras hubiesen tenido instaladas todas las actualizaciones de Windows.

Ahora que está claro qué pasó, que el virus fue paralizado hasta cierto punto en la mayoría de países infectados y que se sabe mejor cómo actúa, llegó el momento de preguntarse ciertas cuestiones de cara al usuario básico.

 

¿Corre peligro la computadora que tengo en casa?

Hay dos formas de plantearse esto. ¿Corre peligro de que la infecte el virus WannaCry que infectó a Telefónica, Renault y otras muchas compañías globales? No, seguramente no. A menos que seas un trabajador que usó su computadora para conectarse a las redes internas de alguna de estas empresas, es muy difícil que esta variante del ransomware WannaCrypt llegue a tu computadora o dispositivo.

Ahora bien, ¿corre peligro la computadora que tenés en tu casa, así en general?

Sí, claro que sí, como cualquier dispositivo que se conecte a Internet. Es lo que tiene la actualidad tecnológica: si no se tiene cuidado y se hace clic en enlaces sospechosos, no se actualiza el antivirus y no se actualiza Windows, MacOS o Linux con frecuencia, tarde o temprano algún virus te hará pasar un mal momento.

¿Qué puedo hacer al respecto?

Justamente esto último: tener un antivirus instalado, actualizar el sistema operativo de tu computadora y ser cauto con dónde se hace clic al navegar por Internet.

 

¿Qué antivirus me instalo, entonces?

Mi consejo personal, después de haber conocido muchas alternativas a lo largo de estos 22 años de experiencia, es que si sos usuario de PC, y tenés Windows instalado, tu mejor opción es el NOD32 Antivirus (cuya licencia podés adquirir a través mío). Por supuesto que hay otras marcas y compañías que ofrecen soluciones antivirus: Norton, Avast, Kaspersky, Panda... Pero ninguno se asemeja al rendimiento del NOD32, y por eso no puedo parar de recomendarlo.

 

¿Y qué pasa con las actualizaciones?

Fácil. Instalá todas, siempre. Sí, es cierto que en contados casos, Microsoft o Apple la pifiaron con una actualización y no fue todo tan fino como debió haber ido, pero esto suele ser una excepción. Por lo general, aceptar todas las actualizaciones es lo mínimo que tenés que hacer si querés tener tu computadora protegida. Cada vez es más difícil saber qué trae cada actualización u optar a unas sí y otras no. No todas las versiones de Windows permiten hacerlo y MacOS, por lo general, no permite este tipo de control sobre la computadora. Aún así, no hay razones de peso suficiente para negarse a actualizar por miedo a lo nuevo.

 

Lo mismo con Android o iOS: actualizar es siempre la mejor decisión, aunque si realmente te preocupa que la nueva versión pueda estropear tu móvil, para eso está Internet. Para estar al tanto de estas cosas, a veces es tan sencillo como buscar la referencia de la actualización que te llegó y ponerla en Google junto con el modelo de tu teléfono o tu dispositivo. De nada sirve tener un antivirus o tener cuidado si Windows tiene un error importante y vos no te molestás en actualizarlo cuando la computadora te lo pide.

¿Cómo puedo saber que un enlace tiene un virus?

A veces, es obvio: si una web que no recordás haber abierto y que apareció de la nada en una ventana nueva tras hacer clic en un enlace o un anuncio de otra web te pide descargar algo, seguramente no deberías descargar nada de lo que te pide. Mantenerse lejos de webs de pornografía (no todas, pero la mayoría), de descargas ilegales o de streaming que no son oficiales o tienen cierta reputación tampoco es mala idea: los anuncios de muchas de ellas suelen esconder intenciones que poco o nada tienen que ver con lo que anuncian, por sugerente que sea.

 

Del mismo modo, si te llega un correo que no te parece muy normal, tené mucho cuidado con cualquier archivo adjunto que tenga. Lo mismo con correos de bancos, teleoperadoras y otras grandes compañías que no esperes. Podría ser publicidad, o podría ser alguien que utiliza una cuenta de correo que no tiene nada que ver para hacerse pasar por ellos para intentar fastidiarte.

 

¿De qué otras formas puedo contagiarme un virus?

Como todo en la vida, hay que saber dónde enchufas tu computadora y qué le enchufas a ella. Esa red WiFi tan oportunamente abierta quizá no tenga tan buenas intenciones como vos creés. Es muy sencillo secuestrar información cuando una computadora se conectó a una red no segura. Así que cuidado con conectarse a cualquier WiFi.

 

Por otro lado, lo mismo con los pendrives. ¿Sabías que los espías rusos se colaron en ciertas embajadas de EEUU a través de pendrives que los empleados de la susodicha compraban en una tienda de informática cercana? Hay que tener mucho cuidado con las unidades USB si no se sabe a ciencia cierta de dónde vienen. Si te encontrás uno en una cafetería o caído en una esquina, cuidado: ¿acaso te pondrías un abrigo que está tirado en medio de la calle por mucho que sea gratis?

¿Algún consejo más?

Sí: hacé una copia de seguridad de tu computadora de vez en cuando, tal vez cada semana. Esto es una tarea que las computadoras pueden hacer sólas y sin exigir mucho al equipo. También se pueden configurar para que se hagan cuando no estás usándolo. Hay multitud de programas para hacer esto en Windows sin necesidad de pasar por caja, pero el propio sistema tiene formas de hacerlo por su cuenta si tienes la última versión, Windows 10. En cualquiera de los dos casos, se necesita un disco duro externo de cierta capacidad y durabilidad, o una cuenta en algún servicio de backup online. Si se mantienen copias de seguridad actualizadas y te agarra un virus muy agresivo, siempre podés restaurar una versión de tu computadora con un día o dos de antigüedad y librarte casi seguro de un disgusto.

Por Federico G. D'Onofrio

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